miércoles, 20 de febrero de 2008

El barbero diabólico


“Sweeney Todd” es el nombre que Tim Burton eligió para Jonnhy Depp a la hora de llevar la famosa ópera de Stephen Sondheim llamada igual a la pantalla grande.
Esta cuenta la historia de Benjamín Barker, el mejor barbero de la ciudad. Un personaje lúgubre, macabro y morboso que se convirtió en lo que es debido a que el juez Turpin (Alan Rickman) le quitara su familia hace 15 años. Sweeney es un seudónimo escogido por el mismo Barker para ocultar su verdadera identidad.
La venganza, las ganas de conseguir cierta satisfacción y un enojo que no lo deja dormir son los rasgos principales de un hombre que pasó mucho tiempo en prisión injustamente. De vuelta en Londres, instala junto a su amiga y vecina la Srita. Lovett (Helena Bonham Carter), un negocio que les saldrá redondo: él arriba en su barbería decapitando gente, ella abajo recibiendo los cuerpos muertos y alimentando a millones de ciudadanos con su carne.
Pero lo que hace que éste film sea verdaderamente atrayente son sus excelentes actores y participaciones especiales, el vestuario y peinado junto con el maquillaje (un pálido escalofriante a lo “Drácula” envuelve los rostros de los personajes), y los escenarios. Burton sabe cómo causar diferentes efectos a los espectadores con su marca característica: una ciudad sombría, llena de pobreza, sin sol, con chimeneas humeantes y calles oscuras. Allí es donde nacerá el crimen, se derramará sangre y el barbero tendrá al fin justicia.
Al ver a Johnny en acción, es inevitable que nos remontemos a aquel “Joven manos de tijera” con el pelo oscuro revuelto, cara pálida, ojeras y traje negro. Depp encaja perfecto en los personajes de Burton, ya que es su actor fetiche.
El film cuenta con toques de humor negro y mucha sangre (ésta es demasiado roja al mejor estilo Burton, y da una sensación de irrealidad), pero además tiene sus vueltas alegres, coloridas, anecdóticas y sentimentales.
A pesar de contar con diálogos hablados, la película es en su mayoría cantada, lo que se esperaba de un director que quiera reflejar la obra íntegramente. Esto no le resta puntos a la cinta pero quizás los espectadores esperan ver otra cosa cuando se sientan en la butaca. Igualmente, Burton hizo de la ópera una verdadera obra de maestra.
Excelente por donde se la mire!(salvo en el tema de la sangre). Johnny Depp increíble!



--- SI ---

miércoles, 13 de febrero de 2008

Animación hecha carne

“Hitman” de Xavier Gens está basada en el tan conocido video juego del agente 47 (Timothy Olyphant), un asesino por encargo que nunca llega a develar su nombre y que fue genéticamente modificado para convertirse en lo que es. Él ha sido entrenado desde chico para el oficio de matar, pero no por el simple hecho de hacerlo, sino por motivos más que personales.
En este caso se le encomienda matar al presidente de Rusia pero en el camino se encuentra con varias piedras que le impiden cumplir con su deber. Aparecerán varios personajes que no le harán las cosas tan fáciles. Entre ellas se encuentra Nika (Olga Kurylenko) quien se involucra más que laboralmente con él. Como su rehén, ella tolera sus desaires y sus rechazos, pero a su vez él debe protegerla. Lo que no quiere es enamorarse, debe hacer su trabajo sin que nadie le nuble la vista y para eso tiene que ponerse en su papel de insensible y frío. Ella es víctima de los custodios del presidente que la buscan sin cesar por haber sido pareja del político. Mientras él no muera, ella seguirá estando en peligro.
Así se desencadena esta historia que combina adrenalina, acción y entretenimiento, y deja pocos momentos de respiro al espectador. Las escenas atraen por sus efectos y movimientos, pero la película no deja de ser más de lo mismo con un actor cuya cara se vio por primera vez en Scream 2, interpretando al asesino serial.
La destreza, precisión y rudeza del personaje nos hacen acordar a un “Duro de matar” o un “Bourne” que en ocasiones no tiene escrúpulos, que nada lo perturba, nada lo frena y nadie lo descubre. Esto es lo más sobresaliente, un actor joven medio desaparecido con un nuevo look, caracterizado a imagen y semejanza de los grandes héroes del cine moderno.
Un film para disfrutar lúcidamente pero no necesariamente en cine. Puede esperar para ser visto en pantalla chica.


--- NE ---

jueves, 31 de enero de 2008

Todos tenemos algo que esconder

“El apetito ha vuelto al cerebro del Sr. Brooks…. Realmente nunca se fue”.
Este es el comienzo de una trama intensa y atrapante. "Mr. Brooks", de Bruce A. Evans, involucra a Earl (Kevin Costner), un hombre brillante, homenajeado por todos, dueño de una gran empresa y una familia envidiable. Su vida sería perfecta de no ser porque esconde un gran secreto que le impide dormir tranquilo.
Sumido en su adicción, cada semana concurre a un grupo de ayuda por su enfermedad pero de nada le sirve, porque su conciencia le habla todo el tiempo y le hace cometer siempre el mismo error.
El destino de este hombre arrepentido se cruzará con el de un fotógrafo aficionado (Dane Cook) que sabe demasiado sobre su vida. Así se da una especie de “chantaje psicológico” del que Brooks intentará escapar como pueda.
Por otro lado, la detective Tracy (Demi Moore) lo investiga exhaustivamente sin saber ni siquiera quien es, e intentará detenerlo como sea.
Paradójicamente, la personalidad de Brooks se desdobla y nos muestra varias facetas. Afortunadamente, él se da cuenta de sus delitos convirtiéndose en un hombre como pocos.
El drama, la intriga y el engaño son los principales protagonistas de esta historia con actuaciones sobresalientes y un diálogo profundo.
El film paraliza al espectador haciéndolo reflexionar acerca de los errores humanos, la aceptación de los mismos y el sacrificio por intentar cambiarlos en una sociedad que no ayuda mucho.
Trama y argumento originales, reflexivos y entretenidos, que tal vez no dejan un agradable sabor de boca para algunos, pero que nos mueve a pensar a todos… y muy seriamente.


--- SI ---

Un futuro aterrador

“Soy leyenda”, dirigida por Francis Lawrence, es una atrapante concatenación de sucesos desafortunados para Robert Neville (Will Smith), quien está doctorado en química y enrolado en el ejército desde hace años. El film se basa en la novela de ciencia ficción escrita por Richard Matheson en 1954. Neville se ha quedado completamente solo en la desolada Nueva York debido al virus “Krippin” que ha arrasado con cualquier cosa viviente que haya existido. Esta oportunidad que le dio la vida (o Dios) de ser un sobreviviente, es para él una bendición y al mismo tiempo un castigo. Neville vive solo con su mascota Sam, por las noches no sale y duerme poco, y tiene que lidiar con su soledad cada día. Su vida se basa en eso, en la subsistencia, el valor para salir, la fortaleza y los recuerdos sobre su familia.
Así comienza este inquietante film que combina las características de un excelente thriller con la ciencia ficción y el futurismo, y trae consigo algunas sorpresas. Neville a su vez intentará encontrar la cura para este virus que no es mortal pero sí feroz, experimentando con animales de laboratorio, para que la humanidad no se extinga (si es que hubiera otro ser en la tierra).
La película nos muestra la cara de lo que podría llegar a ser el mundo en un futuro no tan lejano. Si bien hoy en día somos testigos de los avances en la tecnología y las comunicaciones, esto es un arma de doble filo ya que no estamos ajenos a aberraciones y errores científicos. Este es el resultado que se muestra en el film: “algo salió mal, nada resultó como se había planeado”.
Excelentes efectos especiales y en 3D, muy buena actuación de Will Smith y la trama, aunque muy parecida a otras de su género, es sobresaliente porque conserva rasgos originales. Demás está decir que es para verla exclusivamente en cine (sin excepción) e incluso varias veces.


--- SI ---