miércoles, 4 de abril de 2007

El gran conquistador



Los aspectos más importantes de la vida del más brillante líder conquistador de casi todo el mundo conocido para la época, se van hilando de una manera perfectamente coherente. A tal punto que hacen de este film una producción no solo bélica como muchas otras ordinarias, sino que muestra los primeros 33 años del famoso Alejandro Magno (Colin Farrel) en varias facetas de su vida. Se ven sus problemas psicológicos (que me tomaron por sorpresa), sus tristezas pasajeras, un amor casi oculto y la influencia que tienen en él su padre Filipo (Val Kilmer) y su madre Olimpia (Angelina Jolie).
Farrel encarna a una persona solidaria, amable, con algunos trastornos de personalidad pero a la vez dominante y luchador, que fue admirado y odiado, traicionado, pero que llevo a Macedonia (Babilonia) a la gloria.
Ambientada en el 232 a.C. en un mundo pre- cristiano muy distinto al de hoy en día, se ve a un personaje que nunca fue derrotado y que tiene ideales bien definidos.
En las primeras escenas se ve a Alejandro en su más tierna niñez, pero con un padre alcohólico y una madre neurótica que se identificaba durante toda la película con serpientes. Luego de esto, el clímax toma posición y se centra en un conquistador que se transforma en leyenda viva hasta nuestros días.
No se podía esperar menos de un largometraje del genial Oliver Stone y con un elenco inmejorable, insuperable derribando el mito de que cuando hay muchos actores buenos y conocidos por lo general la película tiende a ser mala.
No hay que olvidarse de Ptolomeo (Anthony Hopkins), relator de la historia de Alejandro, y así el encargado de que sus vivencias queden grabadas en los libros antiguos de historia.
En resumen, en este film no se puede pasar por alto ninguna escena bajo ningún concepto, fue digna de verse en pantalla grande y es bastante retorcida y de larga duración, pero cada minuto esta muy bien utilizado.



--- SI ---

5 comentarios:

Lucre dijo...

acá estamos frente a un héroe que esconde puntos débiles,

creo que a veces con nosotros pasa lo mismo pero a la inversa,

la gente ve nuestras debilidades, nuestros defectos, pero hay un héroe dentro que se va gestando...

jaja, un poco de filosfía ...

besos Anxie y lamole!

El Bambi dijo...

No me simpatiza Colin Farrell.

Con estas películas históricas hay que tener cuidado, porque a veces no delimitan claramente el límite entre ficción y realidad, e introducen elementos en el argumento que no existieron en la historia real. No vi esta película e ignoro si mi comentario se aplica a ella, pero el caso de "El Código Da Vinci" es un ejemplo de una trama inventada y presentada como un encadenamiento de hechos que nunca existieron. Es un caso extremo. Pero en "1492", por ejemplo, se insinúa un posible romance entre Colón e Isabel la Católica que no tiene sustento real, y puede agarrar desprevenido a más de uno.

Saludos desde Boedo.

El Bambi

Anxie dijo...

Hay mucho de razon en lo que decis... yo en un par de escenas dude de la verasidad de las mismas... pero sinceramente pienso que para hacer una pelicula de semejante magnitud hay que haber investigado y averguado como fueron los hechos... si yo fuera directora, me aseguraria de eso... es lo primordial... ara que contar una historia de otra manera totalmente distinta a lo que fue en verdad...

Con respecto a Colin Farrel, me gusta mucho como encaro el papel, lo vi en otras peliculas y me parece un actor excepcional.. pero como siempre digo gustos son gustos.

Comentario sabio como siempre el tuyo...

Saludos y gracias por pasar...

Nano dijo...

Para el Bambi y para Anxie:
El Código Da Vinci es una novela lisa y llana y por lo tanto, es obvio que va a tener 90 por ciento ficcion, si no es que un 99.
Solo queria dejar sentado esto porque a veces se confunden los terminos y uno empieza a creer la ficcion.
gracias por pasar y por dejar tu opinion

Fernando L dijo...

En realidad, no ví ese film. Se q le pegaron palos mál a la de Stone.Yo no lo critico porq no la vi. Si es épica debe estar buena, y mejor si hay un gran empeño en la producción.

El sabado veré Ben Hur. Otro film de época.

Besos.

Bye bye