domingo, 28 de diciembre de 2008

La vida (in)justa...

La vida a veces nos juega una mala pasada y nos separa de las personas que más amamos y nunca queremos dejar.
Pero la vida no actúa sola, sino con el destino, quien se encarga de digitar al menos parte de nuestra existencia.
A pesar de que a veces pensemos que esto es injusto (lo es) y que no lo merecemos (es correcto), todo lo que nos pasa tiene su razón de ser.
Y eso va pegado a otra cosa: a ser “Digno de ser”, a encontrar lo que somos, a elegir qué camino tomamos y con quién lo transitamos.
La cinta francesa del mismo nombre en español (“Va, vis et deviens”) dirigida por el rumano Radu Mihaileanu, se remite precisamente a eso además de tocar temas que van desde la situación de hambre y desnutrición en África hasta cuestionar a los judíos en muchas de sus actitudes.
Esta apuesta es fuerte, reflexiva y completa. No se decir qué elemento le falta para ser perfecta.
Desde el comienzo la trama ya viene dura: Schlomo (Yael Abecassis), un niño de un pueblo de Etiopía, es “dejado” por su madre que en realidad pretende salvarle la vida para que llegue a ser alguien en algún otro lugar haciéndose pasar por un judío. Esto es el proyecto Moisés, que consiste en la inmigración de judíos a la “Tierra pometida”.
El chico pasa por varias madres hasta que encuentra la familia ideal, la que cualquier hijo quiere tener y la que logra quitarle antiguas espinas.
Pero Schlomo es paciente y esperanzado, le habla a la luna, a la cual personifica como su madre y cada día le reza una oración distinta con las ansias de reencontrarse con ella como uno de sus asuntos pendientes.
La película claramente es un drama muy bien logrado que emociona hasta los huesos y conmueve hasta las lágrimas y que trata los temas más duros desde que la humanidad existe: la discriminación, las guerras de religión injustificadas, la sangre derramada, el desarraigo y el miedo a avanzar en un mundo que no parece pertenecernos.
Schlomo hasta se enamora, pero la ausencia de su madre lo marca demasiado como para volver a arriesgarse y entregar su vida a alguien.
La película es psicológica, pero no sólo nos propone ver la mentalidad del personaje, sino que juega con nuestros sentimientos, especialmente en la última escena de final inesperado. Me voy a detener particularmente en esta: ¿cómo decirlo?… extremadamente fuerte, excelente, y uno se queda con el corazón en la boca, con una especie de amargura interna. Y así es como empezamos a entender o valorar muchas mas cosas: el papel de la madre en nuestras vidas, que se puede empezar a cambiar este mundo con sólo un granito de arena de parte de cada uno, y de que luchando por lo que queremos o ansiamos al fin la vida nos recompensa… pero después de tanto tiempo, el destino quizá quiso que Schlomo creciera para poder afrontar lo que venía.
Una historia realmente fantástica como pocas, plagada de simbolismos, con banda sonora excelente y escenarios naturales, actores inmejorables y con una trama que da para hablar.
Cautivante por donde se la mire.
Apostemos a este tipo de cine.





--- SI ---

2 comentarios:

H dijo...

huuuuuuuu no la vi la voy a agendar para ver de q se trata
te deseo buen comienzo de año!!
Salutes desde SCI TERROR
H

Almas Oscuras dijo...

Gracias. Desconocía por completo la película y parece muy interesante.
Feliz año nuevo desde Almas Oscuras.