viernes, 15 de mayo de 2009

El origen de todo

A Gavin Hood le salió todo redondo. La idea de volver la mirada hacia los orígenes de los mutantes más famosos mundialmente y hacer una precuela es un buen negocio, y más dirigiendo a Wolverine, el personaje más emblemático de la historia de los X-Men.
La cinta vista en cine es espectacular, con sonido envolvente, efectos certeros y un Hugh Jackman salvaje, desenfrenado pero enamorado. Esto es precisamente lo que los fans del comic quisieron encontrar.
Wolverine volvió con todo, más que volver empezó con todo. Su pasado resulta mucho más interesante que su presente, que ya es conocido por todos y es un factor constante. Wolvie siempre hace las mismas cosas, deslumbra, pero no cambia sus poderes ni su esencia. Aquí es diferente, se transforma constantemente, asombra con cada escena.
La trama se desarrolla con el tiempo justo y es muy completa. Estamos acostumbrados a Hollywood, a ver los hechos como si estos estuvieran jugando una carrera contra el tiempo, y aquí no podría decir lo mismo. Los toques de humor son los adecuados para una cinta de estas características, que a veces necesita algo distinto en medio de tanta fantasía que hubiera aburrido un poco, hay ciertas tomas románticas y una variedad de actores muy amplia cuyas apariciones son magnificas.
Las escenas donde se muestra al hermano de Logan son formidables para la combinación de dos animales en la trama. Esta aparición se contradice en su contenido, pero esta contradicción es la que después nos hace entender muchas cosas. ¿Este personaje está a favor o en contra de su hermano?, ¿Cómo se hace indestructible Wolvie?. Demasiados interrogantes que no se solucionan hasta después de la mitad de la cinta.
Wolverine también nos trae otra clase de dudas que pueden bajar unos puntos a la cinta.
En primer lugar, cada vez que Wolvie clava sus garras en el cuerpo de otro estas salen limpias, es decir sin sangre. Los poderes de los mutantes seguían vivos a pesar de ellos estar muertos. Y así sucesivamente. Esto podemos atribuírselo a la “magia del cine”, pero no creo que esa excusa encuadre esta vez.
Sólo queda disfrutar de la cinta, contemplar con atención los personajes y dejarse llevar por la magia de Wolverine, que enriquece mucho al film sin la necesidad de recurrir a los otros X-Men. Impactante, impresionante, Hugh Jackman increíblemente bien personificado, peliculón… pero ojo con los errores. Verla es una mezcla irremediable de sentimientos. Hay veces en que nos parece una cinta excelente, pero hay otras en que le cambiaríamos más de una cosa.




--- SI ---

4 comentarios:

Anxie dijo...

Comentario que se me pasó hacer: la película arranca con todo!... ya con los títulos del comienzo se pueden hacer una idea de cómo será la cinta. No le da respiro al espectador, es un tiroteo de sensaciones e información.
Muy buenas las escenas románticas y excelente la toma en que Wolvie realmente está enojado!

Que la disfruten! y los que ya lo hicierom veanla de vuelta! A mi me gustaría :-P

Sam_Loomis dijo...

Pues que bueno oír algo positivo de la película ya que las críticas no han sido muy buenas con ella, al menos no muchas de las que me ha tocado leer.

Saludos, buen blog

Almas Oscuras dijo...

Yo también creo que es la crítica más positiva que he leido de la película hasta el momento. Soy fan de la Patrulla X y de Lobezno desde pequeñito (me leía los comics que compraba mi hermano mayor). Sin embargo no soy demasiado exigente a la hora de esta o cualquier adaptación de un serial de cómic al cine. De Wolverine lo único que espero es pasar un rato entretenido... sin más. Y si está a la altura de las dos primeras Patrulla X, pues mejor que mejor.

saludos

H dijo...

pase! tarde pero pase ami me a gustado y mucho y esta es una prueba mas q los criticos de cine no hay q darles bola!! hay q ir y ver uno mismo los films y sacar uno las concluisiones no? si fuece por ellos nos hubiecemos perdido de cada peliculas buenisimas como lo es por ejemplo Watchmen
segui posteando che!
Salutes desde SCI TERROR
H