jueves, 5 de julio de 2007

Cuatro destinos

El director y productor Alejandro González Iñárritu logró plasmar de manera excelente las cuatro historias que en el film se muestran, separadas en un principio pero luego íntima y sorpresivamente conectadas.
Babel” es un drama que comienza con una situación confusa en el desierto de Marruecos que involucra a dos chicos terroristas involuntarios y a una pareja estadounidense que atraviesa una crisis amorosa. (Encarnada por Brad Pitt como Richard y Cate Blanchett como Susan). Desde ese momento la película cautiva mientras se van hilando las demás historias. La de una adolescente japonesa sorda Yasujiro (Koji Yakusho) cuyo padre es buscado internacionalmente por venta de armas.
A pesar de que todas estas personas pertenecen a países y culturas distintas, tienen en común el haber estado en situaciones límite, atravesando el miedo y la confusión.
Para su mentor, este film fue como hacer cuatro películas distintas en una sola, pero fue muy criticado por parecerse ésta mucho a sus anteriores producciones.
En lo personal, este largometraje tiene un ritmo muy dinámico que no aburre ni un minuto. A eso se le suma la perfecta combinación de actores famosos con otros que no lo son, expresando correctamente la psicología de cada uno de los personajes, adentrándose en el significado de la vida misma y dejando una profunda moraleja.
Iñárritu alcanzá su éxito más creativo con “21 gramos”, que según algunos críticos es igual a “Babel”. Un director conserva su estilo y deja su huella en cada película, pero creo que ninguna de las dos se asemejan ni siquiera en la trama. Igualmente “Babel “me pareció formidable, digna de verse varias veces para reflexionar, y superior a “21 gramos” lejos.
Dato curioso: La música es inmejorable, del genial y ya tan conocido Gustavo Santaolalla que fue nominado al Oscar en 2006 por la banda sonora de “Secreto en la montaña” de Ang Lee.

--- SI ---

1 comentario:

Fernando L. dijo...

Vi “21 Gramos” y me pareció muy cruda y cruel. Esto no significa que sea mala. Me pareció muy buena. Hay mucha apesadumbres y la atmósfera es bucólica. No vi “Babel” todavía, pero quiero verla. Escuche un programa de cine que con esta película Iñárritu cerraba una trilogía. Tal vez acerca de la desesperanza, de las situaciones límites, de la depresión, de la frustración, del dolor y de otros pesados pesares. Es decir, de la cruda realidad. Es como si el director mexicano deja implícito un mensaje de esperanza, pero es borroso. Los personajes de sus películas tienen ese trauma de vivir una lúgubre realidad, en donde la única salida parece ser rendirse a la crudeza con cabeza baja y sólo mirar apabulladamente el desconcierto de vivir.
La realidad es así, cruel y amarga. Pero si se mira con optimismo y con la frente en alta a la vida, la misma puede ser hermosa en el fondo.

¿Cómo anda señorita? Espero que muy bien. Falta poco para las vacas de invierno, así que a empacar!

Besos.

Bye bye.

Larga vida a la esperanza!